Por el Capitán de Bomberos Álvaro Farfán Vargas Delegado Departamental de Bomberos.  Foto de Referencia.

Frase célebre, de antaño, ‘Haz el bien sin mirar a quíen’ evoca  la  importancia  de hacer el bien a las  demás personas, en la práctica no es tan sencilla de desarrollar, porque inconscientemente  esta acción  está ligada a la empatía que tenemos sobre otras personas y nos hace dejar  de  lado aquellos que consideramos que no son de nuestro agrado o cercanos a nosotros.

Pero alguna vez nos hemos preguntado por ejemplo ¿qué pasaría en el mundo  si …?

Sí simplemente  hacemos el bien de forma  desbordada sin esperar  el agradecimiento  o retribución de nuestros actos.

Sí no diferenciamos entre amigos, enemigos, desconocidos o personas  con diferencias  marcadas entre nosotros para tender  una mano en la adversidad.

Sí dejamos de lado el individualismo,  el interés por el reconocimiento de nuestros actos y nos dedicamos  más a ser verdaderos  seres humanos, provistos de una luz de cercanía y preocupación  por el otro.

No quiero con esto parecer un demente lanzando pensamientos utópicos, pues el único propósito de la columna de hoy, es  tratar de generar en nuestros lectores, posibilidades de mejorar significativamente las dinámicas sociales, tal vez  basado  esto en las enseñanzas que en el último  año  nos ha dejado  el mundo, mediante esta pandemia, que ha puesto en evidencia  lo vulnerables que somos y la importancia  de actuar solidariamente para afrontar los retos que a diario afrontamos o que quedan por venir.

Las diferencias  sociales, culturales o de pensamiento  no pueden ser el impedimento  para ayudarnos mutuamente y no existe mayor riqueza en el ser humano que el ayudar  a los demás, y que esta sea más contagiosa  que cualquier  enfermedad viral.

Que el virus de la solidaridad se propague rápidamente  y que ojalá este no tenga vacuna, para que se logre esparcir en  todas las esferas sociales del mundo para  ser cada vez más resilientes.

La solidaridad es tan importante que representa la base de muchos valores humanos, como la amistad, el compañerismo, la lealtad y el honor.

Ser solidarios nos permite sentirnos unidos sentimentalmente a las personas a quienes les brindamos apoyo, y por supuesto de las que lo recibimos.

Ser solidario, es conmovernos cuando alguien está pasando por un mal momento y hacer lo que esté en nuestras manos para brindarle cualquier recurso que pueda serle útil en ese momento. La solidaridad es un valor movido por el amor, la compasión, el deseo de ver y saber que las demás personas están bien, sentimientos  que hoy más que nunca deben estar presentes  en la humanidad, pongámonos en las botas del otro, solo así podremos entender el verdadero sentido de la solidaridad.

Álvaro Farfán Vargas Delegado Departamental de Bomberos de Cundinamarca.
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