La felicidad en los adultos mayores

Por Edward Johnn Silva Giraldo*

Psicólogo

Adulto Mayor

Los adultos mayores son grandes sabios. Sus experiencias y saberes aportan a las nuevas generaciones herramientas para un mejor vivir. Con el paso de los años han desarrollado el arte de la espera y la calma. Tienen valiosos consejos para cada situación, que acompañan con historias de aventura y heroísmo. En sus relatos suelen contar refranes, dichos, versos y coplas que nos recuerda toda la riqueza de nuestro folclor. Saben letras de muchas canciones, nombres de muchos músicos y anécdotas que nos hacen reír. Son expertos en tertulia, cuento, poesía, artes culinarias, remedios naturales, amores y conquistas. Maestros en recursividad, creatividad y capaces en múltiples oficios.

Expresan emociones positivas cuando consiguen la mirada expectante y apreciativa de los hijos, nietos y amigos, que muestran interés por aprender. Esa presencia les hace sentir valoración, reconocimiento, aceptación, inclusión y capacidad. Pueden convertirse al estilo ‘Pekerman’ en habilidosos mentores y entrenadores que acompañan el importante ímpetu de los jóvenes para lograr sus proyectos vitales. Colaborar es, para los adultos mayores, una fuente de satisfacción, gratitud, optimismo, esperanza, fe, confianza, alegría, tranquilidad, entusiasmo y disfrute.

Usualmente saben sorprenderse del dominio tecnológico de los niños, niñas, preadolescentes y adolescentes. Admiran la habilidad que tienen los más pequeños para manejar el internet y admiten que en ese aspecto son aprendices. Pero continúan insistiendo en los valores y los buenos modales que aprendieron de los libros de urbanidad.

Hoy en día es necesario articular los saberes de manera complementaria y fomentar encuentros intergeneracionales para construir la paz. Por lo anterior, la felicidad en los adultos mayores se promueve a través de tres estrategias que integran el pensar, el sentir y el hacer.

1. La estrategia narrativa tiene el propósito de indagar aprendizajes y conocimientos de diferentes áreas, adquiridos durante los años. Este saber se valida mediante metáforas que el adulto mayor logra construir. La risa y el humor positivo ayudan a recrear la sabiduría acumulada.

2. La estrategia vinculante relaciona la capacidad de los adultos mayores de construir relaciones saludables, generar demostraciones de afecto y fortalecer la red de amigos. La compañía y el abrazo son alimento emocional.

3. La estrategia ocupacional implica el cuidado de sí mismo, el tiempo dedicado al esparcimiento, la realización de labores sociales y el cumplimiento de objetivos acordes al ciclo vital.

Los adultos mayores son profesores de la vida. Saben adaptarse a las nuevas circunstancias y aplicar pausa activa a la vida. ¡Tienen un papel fundamental en la sociedad!

*edwardjohnnsilva@hotmail.com