Además de su sueldo, los legisladores tienen derecho a un equipo de cerca de 50 millones de pesos.

El salario de los congresistas rige también para los magistrados de las altas cortes, Procurador, Fiscal, Contralor y algunos fiscales, entre otros servidores públicos.

DE EL TIEMPO.COM. Gobierno emitió decreto de reajuste retroactivo de 4,5 %. Equivale a $ 1,4 millones más que en 2018. Es retroactivo al primero de enero de 2020.

Este martes el presidente Iván Duque firmó el decreto que aumentó la asignación mensual para los congresistas, la cual quedó en 32’741.000 pesos.

De acuerdo con el decreto, el aumento autorizado fue del 4,5 por ciento, es decir 1’409.000 pesos.

El aumento cobija el pago de los legisladores desde el primero de enero de 2019, lo que significa que recibirán un retroactivo del aumento entre el primer mes de año y la fecha.

Este mismo salario rige también para los magistrados de las altas cortes, Procurador, Fiscal, Contralor y algunos fiscales, entre otros servidores públicos.

CÓMO SE DISTRIBUYE EL COSTO DE LA DEMOCRACIA

La propuesta del senador Gustavo Bolívar de que los congresistas dejen de recibir 14 de los cerca de 33 millones de pesos que devengan al mes, debido a que están trabajando desde su casa como consecuencia del covid-19, generó inquietud sobre cómo se distribuye el salario que reciben los legisladores en el país.

De acuerdo con la propuesta de Bolívar, teniendo en cuenta que por la pandemia los congresistas están en sus viviendas y vienen sesionando de manera virtual, los congresistas deben devolver los 14 millones que devengan por gastos de representación.

¿Qué son los gastos de representación? La norma, en la cual se ampara el salario de los congresistas, establece que los legisladores deben recibir un salario básico y varias primas, que suman los cerca de $33 millones mensuales que reciben actualmente.

El pago básico hoy en día es de 7 millones 916 mil pesos. A este valor se le deben añadir 10 millones 700 mil pesos de prima de servicios especiales y 14 millones de gastos de representación, creados para garantizar recursos suficientes para el pago de vivienda y transporte a aquellos congresistas que no son originarios de Bogotá.

Para los representantes a la Cámara que asisten a las sesiones a nombre de sus departamentos y ciudades, el Congreso además garantiza el pago de un tiquete ida y vuelta a la semana si es un destino nacional y dos tiquetes mensuales si representan a una jurisdicción internacional. Estos tiquetes, debido a que está cerrado el espacio aéreo, no se están pagando actualmente.

Además, los congresistas reciben las primas de navidad y vacaciones que se calculan sobre el salario básico.

Otros costos que asume el Congreso son los materiales y mantenimiento de sus oficinas, así como el pago de sus Unidades de Trabajo Legislativo (UTL), que incluye hasta 10 empleados que deben sumar máximo 50 millones de pesos pagados por salario según el rango al que puedan aplicar.

Descuentos

Eso sí, los cerca 32 millones 700 mil pesos que devengan mensualmente no les llegan completos a sus cuentas bancarias, pues también son varios los descuentos que reciben.

Por retención en la fuente les descuentan 4 millones 100 mil pesos, por aporte a pensión otros 2 millones más 877 mil pesos que dejan de recibir que van para el pago de su EPS, otros 163.800 pesos van al fondo de solidaridad pensional y 490 mil pesos que van al fondo de subsistencia.

Esto dan cerca de 7 millones 600 mil pesos en descuentos. A esto se debe sumar un impuesto transitorio del 20 por ciento sobre su salario, que les fue impuesto con motivo de la pandemia, lo que ha reducido los ingresos.

Otros privilegios

Uno de los privilegios más notorios de los que gozan los congresistas es su esquema de seguridad, que cuenta con escolta y carro blindado. Esto es polémico especialmente en momentos en que, como ahora, líderes sociales en algunos territorios han pedido protección a su vida pero no se les ha podido otorgar debido a que no hay recursos.

Igualmente, los 107 senadores de la República desde julio del año pasado están amparados por un seguro de vida que le costó al Estado (a los colombianos) 1.245 millones de pesos.

La póliza ampara “contra el riesgo de muerte por cualquier causa, incluyendo el suicidio, homicidio, guerra y terrorismo, a los miembros del grupo asegurado (los senadores)”.

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: