Una mirada al agro en Sabana Centro

Vivir en Sabana Centro

Por: Juan Carlos Camelo

Director Observatorio Sabana Centro

Cómo Vamos.

Dentro del marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- establecidos por la Organización de las Naciones Unidas -ONU-, se establece como uno de los grandes frentes de trabajo a nivel mundial, la promoción de una agricultura sostenible en un escenario de mejoras en la seguridad alimentaria y la nutrición, dentro de un contexto que posibilite el desarrollo de la población asentada en zonas rurales, mejorando sus ingresos y fortaleciendo las medidas de protección ambiental, factores claves enmarcados en la Agenda 2030 de dichos objetivos (Naciones Unidas, Objetivo ODS No. 2).

Colombia por su parte -que hace parte de los países que se adhirieron a la agenda de estos objetivos- se caracteriza por contar con un alto potencial agrícola y ambiental. Según el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, “el sector agropecuario representa el 6,1% del producto interno bruto (PIB) y el 16,3% del mercado laboral”1. Lo que permite ver la enorme oportunidad de desarrollo en el campo para incrementar las condiciones de calidad de vida de las personas que allí residen y de explotación económica que este alberga. Al hablar de potencial agrícola de una región, debemos entender como está distribuido el territorio en el país; según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)2 a 2014, el área de bosques en Colombia era de 52,8% del total del territorio nacional (58,5 millones de hectáreas), seguido del área agropecuaria que correspondía al 40,5% (44,9 millones de hectáreas) y el restante 6,8% que estaba destinado a otros usos (7,5 millones de hectáreas).

Estructura agropecuaria de la Provincia.

Para el caso de los 11 municipios de la Provincia, según datos del 3er Censo Nacional Agropecuario3 y cálculos del Observatorio Sabana Centro Cómo Vamos, esta tiene una extensión de 100.177 hectáreas, correspondientes al 4,2% del total del departamento de Cundinamarca, predominando aquellas áreas de tipo agropecuario que corresponden al 61,7% (61.810 hectáreas) del total de su extensión seguido por áreas de bosques con el 23,4% (23.398 hectáreas).

Específicamente, los municipios con mayor extensión en su orden son Zipaquirá con 19.887 hectáreas, Cogua con 13.126 hectáreas, Tenjo con 11.314 hectáreas y Sopó 10.838 hectáreas. Estos 4 municipios reúnen el 55,1% de la extensión de la Provincia y se caracterizan por contar con un 65,6% (36.166 hectáreas) de estas tierras para uso agropecuario, es decir, que permiten el

desarrollo de procesos productivos de distintos tipos de cultivos agrícolas, además de ser aptos para la cría y/o engorde de animales para el consumo o para la venta4.

Considerando la información de la Secretaria de Agricultura de la Gobernación de Cundinamarca5, en 2015 se cultivaron en Sabana Centro 163.659 toneladas de productos agrícolas; del total de la producción, el 86,8%, se concentró en los municipios de Tenjo (33,6%), Zipaquirá (26,5%), Cogua (15,0%) y Cota (11,6%), donde prevaleció el cultivo de papa con un 62,4% de la producción total de este producto en la región, que ascendió a 102.084 toneladas.

Otro elemento a tener en cuenta dentro de la estructura agropecuaria es lo que se relaciona a la cantidad de productores con los que cuenta la región. En el año 2015, Sabana Centro contaba con 17.847 productores agropecuarios, distribuidos en 10 municipios de la Provincia, correspondientes al 8,0% del total del departamento de Cundinamarca.

En este sentido, la Provincia presenta un escenario ideal para la inversión en procesos y proyectos que permitan mejorar las condiciones del sector, aumentando su productividad de manera sostenible, a través de la tecnificación de las actividades y el mejoramiento de la infraestructura. Así mismo, esta modernización debe estar acompañada de una administración eficiente de los usos del suelo, actualizando y proyectando los Planes de Ordenamiento Territorial -POT- para garantizar una explotación adecuada de las áreas disponibles y un crecimiento ordenado de los municipios, disponiendo también de una infraestructura adecuada para la logística de abastecimiento y distribución de productos agropecuarios para la región, hacia Bogotá y otras zonas del país.