‘Nada justifica la violencia contra las niñas y los niños’

 

(Cundinamarca, 11 de mayo de 2018). En relación con las recientes situaciones de violencia infantil presentadas en el municipio de Soacha y Bogotá, el primero de los cuales significó la muerte de una menor de tres años, la Gobernación de Cundinamarca expresa su rechazo y condena hacia cualquier situación de barbarie perpetrado en la región, en especial contra los niños, niñas, adolescentes y mujeres, sectores sociales hacia los que se dirigen con mayor frecuencia estos hechos.

 

La violencia ocurrida contra las niñas y niños es un atentado a los derechos humanos y desde esta normatividad se debe adelantar los procesos de investigación, judicialización y sanción a los agresores; este tipo de actos deben ser socialmente intolerables, porque nada justifica la violencia.

 

En ese sentido, la Gobernación de Cundinamarca exhorta a los operadores de justicia, en la etapa de investigación y sanción, a imponer las mayores penas, teniendo en cuenta que, como en el caso de la menor de Soacha, puede convertirse en un posible feminicidio infantil, con el cual se demuestra que las mujeres en todos los cursos de vida son víctimas de todos los tipos de violencia y que la naturalización de este delito está tan interiorizada que puede ocurrir en la vida de una niña de tres años.

 

En Cundinamarca, la violencia intrafamiliar contra niñas, niños y adolescentes es una constante: solo en 2016 se presentaron 930 casos denunciados, de los cuales 504 ocurrieron contra las niñas, es decir el 54%, que a su vez corresponde al 10,28% de los casos de violencia donde la víctima fue una mujer. Este dato da cuenta de este tipo de violencia, porque en el país las principales víctimas de violencia sexual son mujeres.

 

Los hechos de violencia reiterada, que terminan en la muerte de la víctima, demuestran las dificultades que diariamente viven las mujeres, quienes desde su nacimiento están expuestas a formas de violencia que generalmente inician con daños psicológicos, seguidos con la violencia física, la violencia sexual y en muchos casos termina en agresiones que ponen en riesgo su salud, bienestar físico e incluso su vida.

 

El gobierno cundinamarqués ha fortalecido el equipo de su Secretaría de Gobierno para brindar asesoramiento legal y psicosocial, además de adelantar acciones que permiten fomentar la denuncia y dar el primer paso en el restablecimiento de los derechos de las mujeres en todos los cursos de vida.

 

Así mismo realiza importantes esfuerzos de articulación para que las entidades competentes en la prevención, atención y sanción de las violencias contra las mujeres sumen esfuerzos para garantizarles el derecho a una vida libre de violencias, fortalecer los procesos de acceso a la justicia y avanzar en la construcción de una cultura que considere como un intolerable social y cultural cualquier forma de violencia.

 

De otra parte, la Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social implementa un programa que busca detectar de forma temprana hechos de violencia que ocurren al interior de los hogares, para activar rutas intersectoriales y emprender acciones de prevención como un esfuerzo para la disminución de los índices de violencia al interior de la familia, reconociendo además que los niveles más altos de vulnerabilidad lo tienen las niñas y las mujeres, que representan el 82% de los casos reportados en el departamento.

 

Noticia tomada de la Secretaria de prensa y comunicaciones de Cundinamarca