Teatro y danza de Eslovenia llegan al Teatro Colón.

En el marco del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, el Teatro Nacional Maribor de Eslovenia llega al Teatro Colón con dos reconocidos montajes del país europeo: Medea (teatro) y Homenaje a Stravinsky + Stabat Mater (danza), que cautivarán al público capitalino debido a que abordan temas tan opuestos como la esperanza y la tragedia, la vida y la muerte.

Medea (teatro)
La tragedia clásica de Eurípides llegará del 20 al 25 de marzo al Teatro Colón de Bogotá. Esta versión contemporánea, bajo la dirección de Oliver Frljić, examina la posición de la protagonista a través de su relación con los otros personajes, enfocándose en las oscuras y marginales constelaciones interpersonales.

El espectáculo no sólo presenta a una heroína, bruja o amante, impulsada por una pasión irracional, sino también a un miembro de una clase social que tiene un final adverso. Por tanto, Medea no es únicamente la tragedia de una mujer, es un experimento de soberanía.

A través de profundas actuaciones y diálogos, los espectadores podrán entender que la venganza de Medea se basa en la posibilidad de establecer un universo social diferente, así como en la realización de sus objetivos personales.

 

Homenaje a Stravinsky + Stabat Mater (danza contemporánea)
Considerado uno de los montajes dancísticos más vanguardistas de la escena mundial, del 27 de marzo al 1 de abril se presentarán en el Teatro Colón dos piezas del director y coreógrafo rumano Edward Clug para la Opera Drama Balet Maribor.

En el espectáculo se realiza un homenaje a Stravinsky, tributo artístico del Ballet de Maribor a este compositor en el aniversario 130 de su nacimiento, que cobra gran importancia si se tiene en cuenta el centenario de la premier mundial de La consagración de la primavera.

El público podrá apreciar una interpretación alternativa de esta pieza. Agregando elementos de agua, Clug realza el trabajo de los bailarines y lleva la coreografía a una nueva dimensión. El movimiento compulsivo de los cuerpos exhaustos y mojados es un espectáculo glorioso y conmovedor.

Por otro lado, en Stabat Mater, la pureza, la simplicidad y las inesperadas muestras de alegría fueron el punto de partida para encontrar la conexión contemporánea con el himno de Pergolesi.

Esta composición tiene una abrumadora carga expresiva y es portadora de esperanza. Por tal motivo, la coreografía de Clug refleja una atmósfera rara vez experimentada donde se celebra la vida y todas sus dimensiones, sin imponer un tema en particular. Con un punto de vista un tanto irónico, el montaje está dedicado a los pequeños detalles que cargan de magia a la existencia.