REDES PROTECTORAS

Imagen tomada de: https://educacion12salud.wordpress.com/2015/08/20/estilos-de-vida-y-entornos-saludables-desde-la-promocion-de-la-salud/

Por Edward Johnn Silva Giraldo*

Psicólogo- Colaborador

Es prioritario generar entornos saludables que ofrezcan a los niños, niñas y adolescentes estabilidad, motivación y esperanza. En este sentido, la familia, la escuela y la comunidad tienen el reto de configurar espacios de encuentro para el fortalecimiento de vínculos afectivos y el desarrollo integral.

Según la ley 1616 de Salud Mental y la ley 1620 de Convivencia Escolar, las acciones de promoción y prevención requieren estar encaminadas a la inclusión social, la participación intersectorial y el buen trato. Esto con el propósito de superar el estigma, la discriminación y las diferentes modalidades de violencia. Por tanto, es fundamental el reconocimiento temprano de los factores protectores y de riesgo para trabajar en perspectiva comunitaria y en red a favor de la infancia y los jóvenes.

El psiquiatra Carlos Sluzki explica que la red protectora que brinda apoyo a los niños, niñas y adolescentes es aquella que cumple las siguientes funciones:

1. Compañía social: hace alusión al grupo pequeño que cuida, comparte y dedica tiempo valioso para el desarrollo de actividades conjuntas.

2. Apoyo emocional: se refiere al rol de escucha y comprensión que asume un pequeño grupo para intercambiar emociones positivas; acompañadas de estímulo y apoyo.

3. Guía cognitiva: se entiende como una función orientadora que brinda modelos de relación y conocimientos para la vida.

4. Regulación social: tiene como objetivo el reconocimiento de las normas, los limites, las responsabilidades y la resolución positiva de los conflictos.

5. Ayuda material y de servicios: se relaciona con la gestión pertinente, oportuna y necesaria para acceder a beneficios materiales y servicios sociales, sin entrar en una pauta asistencialista y dependiente.

6. Acceso a nuevos contactos: busca favorecer la conexión con otras personas para construir posibilidades de acción.

Las funciones mencionadas, además de lo descrito, tienen la pretensión de hacer sentir queridos, cuidados y valorados a los niños, niñas, adolescentes, familias y comunidades. Por consiguiente, Elena Marta, profesora de psicología de la Universidad Católica de Milán, propone un trabajo en redes para sostener a las familias a partir de la promoción de las capacidades, el bienestar y los recursos.

Desde esta perspectiva, las personas no son beneficiarios pasivos de los servicios ofertados por los programas sociales, sino coprotagonistas activos y empoderados para interactuar en red y generar relaciones de confianza, colaboración y responsabilidad. De este modo, la profesora Elena señala que no es la demanda de las familias y comunidades la que se adapta a la oferta, sino la oferta la que responde a las necesidades. Para tal fin, es necesaria la configuración de redes solidarias de parentesco, de amistad y vecindario que constituyan un lazo protector. En este sentido, las familias y las comunidades trabajan en colaboración con los funcionarios de los servicios sociales para diseñar, planear y ejecutar programas en pro de una cultura de protección y restablecimiento de derechos.

*edwardjohnnsilva@hotmail.com