La era virtual, una realidad que es hora de afrontar.

ECHANDO LAPIZ

Imagen tomada de: http://comunidad.iebschool.com/iebs/recursos-humanos-2-0/reclutador-2-0-el-cazatalentos-de-la-era-virtual/

Por: Marisuip

La era de la virtualidad es algo que nunca he entendido bien, quizá sea mejor decir que nunca he aceptado bien. Sigo pensando en que la interacción personal es única y presenta una mística inigualable. Sin embargo, hay que estar al día con los nuevos formatos y tendencias.

Es impresionante cómo esta generación virtual ha afectado y modificado la forma en la que vemos el mundo y en la que este se mueve. Bien podría decirse que la revolución tecnológica llegó para cambiar la historia más que cualquier otra. ¿Qué es una revolución? “Cambio rápido y profundo en cualquier cosa”; la introducción de las nuevas tecnologías ha perpetuado un cambio drástico en todas las áreas, la forma en la que el mundo se comunica es otra, la inmediatez dada por el internet permite que la humanidad se mueva a ritmos impresionantes.

A mí me cuesta un poco entender cómo se ha llegado a esto, pero me atrae ver las formas en las que se usa. No todas son virtudes, la juventud que crece bajo esta era desconoce otras realidades y les cuesta la comunicación directa. El lenguaje ha sufrido gracias a los chats y dispositivos electrónicos, todo se ha convertido en siglas y palabras mal escritas. Tanta es la información, y tan variada, disponible en la red, que los niños maduran más rápido, sin entender las consecuencias de nada.

Claro está que la virtualidad nos ha dado herramientas inigualables, la forma de publicitar proyectos, de contactarse entre artistas, es una de las grandes ventajas, la facilidad para mostrar el trabajo a personas que se encuentran en el otro lado del mundo, que antes hubiesen sido imposibles de alcanzar. Las páginas web, las redes sociales y los correos electrónicos acortan las distancias y permiten crear impactos fuertes e inmediatos en el público. Evidentemente, esto tiene sus pros y sus contras. Los errores no se perdonan, la inmediatez en la que posteas un comentario y es leído a través del globo terráqueo no da lugar a equivocaciones.

¿Pero cómo ha influenciado esto al arte? Las posibilidades digitales han eliminado límites y han expandido las fronteras. Ni hablar, por ejemplo, de lo que han hecho las tecnologías por el cine, como el salto en los efectos especiales, es casi imposible detectar cuándo algo es real o no en la pantalla grande. ¡La animación! Arte plástico convertido en cinematografía que inunda las pantallas. Las artes plásticas se han dejado tocar por las mismas tecnologías, formas de colorear y re-colorear imágenes, crear ilustraciones a partir de fotografías sin que nadie reconozca las originales. ¿La literatura? Bueno, las letras, aunque sufren, ganan, porque pueden ser leídas por muchos. Con los ebooks podemos llevar cientos de libros en la maleta. Los autores se han desligado de las editoriales tradicionales, encontrando la forma de llegar al lector por medio de libros virtuales o libros por demanda, un sistema que funciona únicamente gracias al internet.

Es innegable, las nuevas tecnologías nos han entregado herramientas que antes jamás habíamos soñado, pero como buenos seres humanos, hemos terminado por desviar estas herramientas, inventadas para generar progreso, convirtiéndolas en elementos enajenantes y peligrosos: nuevas formas en las que los criminales pueden contactar nil@s, nuevas formas de distribuir pornografía, incontables sitios web en los que se pueden comprar drogas y otros elementos prohibidos, logramos enajenarnos de la vida real, de esa que pasa en el día a día: en las calles, en los colegios, en las oficinas. Logramos que la gente dejara de leer y escribir palabras, oraciones completas; hemos conseguido atar nuestra supervivencia a una máquina, si queremos saber cómo canta un pájaro no salimos al parque, buscamos una aplicación en el celular, la investigación en los libros se ha vuelto obsoleta, solo tecleamos un par de letras en Google y automáticamente sale la respuesta, tanto que hasta nombre de santo se le ha dado a este medio: “san google”.

No me malentiendan, yo no tengo nada en contra de las nuevas tecnologías, tengo algo en contra de la forma en la que el hombre las usa. Pero esto es algo clásico de nuestra raza, durante milenios hemos venido deteriorando los propósitos de los genios: la dinamita fue inventada por Albert Nobel para crear un mecanismo para la minería, hoy es usada para bombas que hieren al hombre; ciencias como la genética y la química, originalmente planteadas para entender el

funcionamiento de los seres y del universo, son usadas para la fabricación de armas de destrucción biológica. La famosa teoría de Albert Einstein, la relatividad, fue hecha para comprender la relación espacio-tiempo, para generar avances en el área de la física y terminó siendo usada para crear la bomba atómica.

¿Cuál manejo le damos nosotros? ¿Usamos hábil e inteligentemente las herramientas que nos brinda? ¿Usted qué dice?