Vivir con el salario mínimo: “No es justo, pero es legal”, dice Augusto. “Es una canallada”, considera doña Carmen.

Por: Luis Eduardo Mercado Espitia

 

“¡No, no es justo, pero es legal!”, afirma Augusto un campesino que trabaja en un cultivo de flores. Su jornada comienza a las cinco de la mañana: se levanta, se organiza y viaja a hacia su sitio de trabajo. “Trabajo 48 horas semanales para ganar apenas el salario mínimo, con el que logramos subsistir con mi esposa y nuestras dos niñas. Ese dinero del salario es una ilusión. Pero es legal”, concluye.

 

“Lo que hace el gobierno con nosotros todos los años es una canallada”, dice por su parte doña Carmen, una mujer cabeza de familia que tiene que salir a guerrear cada día a trabajar en un almacén de variedades, soportando una jornada de hasta 10 horas, dejando a sus tres hijos al cuidado de otra persona, para también recibir al final de mes el salario mínimo: $781.242 más el auxilio para transporte de $88.211.

 

En Colombia, de acuerdo con un estudio de Trabajando.com, a principios del año pasado, más de la mitad de los colombianos que laboran -el 55%, en cualquier sector de la economía-, ganaba apenas el salario mínimo más el subsidio de transporte que, en términos populares “no alcanza para nada”, pues ese dinero -que es muy poco- tiene que alcanzar para pagar arriendo, mercar, pagar servicios públicos, comprar ropa, ahorrar, conseguir los medicamentos no cubiertos por el Plan Obligatorio de Salud (POS) y atender los asuntos de la escuela de los hijos.

 

Así 16 millones de colombianos

 

Tanto Augusto como doña Carmen son el reflejo de más de los 16 millones de colombianos, que deben “hacer magia” para subsistir con el salario mínimo, que en total en 2018 suma $869.453, incluyendo el auxilio de transporte. El mismo, debe ser distribuidos de la siguiente manera: $31.249 para salud y el mismo valor para pensión. Pago de arriendo mensual, viviendo alejado del centro, en Chuntame, Hato Grande, Granjitas, entre otros barrios y veredas: $350.000. Cancelación de Servicios Públicos: agua, energía, gas domiciliario y parabólica: $62.000. Mercado mensual básico, para cuatro o cinco personas: $310.000. Onces para dos hijos: $80.000.

 

Coincidencialmente, Augusto y doña Carmen van hasta su trabajo en bicicleta y pueden hacer uso del subsidio de transporte para algunos gastos de la familia, también sus hijos hacen uso de la ruta escolar que dispone el municipio para llevarlos hasta la escuela.

 

Hasta aquí, solo quedan $4.955 del salario. Las preguntas de ambos son: ¿cómo hacemos para ahorrar? ¿De dónde sacamos para la recreación de los niños y de nosotros? ¿Será que esta situación algún día cambiará?