La Esgrima, un “deporte de caballeros” que combina inteligencia y destreza.

 

Uniformado, Juan Andrés Castillo, semeja un galante caballero medieval

 

 

Por: Stefanny Malaver. Periodista.

 

En sus estrictos ensayos, es emocionante ver a Juan Andrés Castillo bien puesto en guardia y con la mirada fija en otro joven contendiente, los que semejan una estampa de guerreros blancos, rememorando a los galantes caballeros medievales, y quienes luego de saludarse amablemente uno a otro, al grito de ¡Alle! comienzan la batalla.

 

Juan Andrés comenzó a practicar la entretenida esgrima después de haberse ejercitado con gimnasia y judo, porque estos deportes no le proporcionaban lo que buscaba: “un día vi a mi hermana mayor entrenando con el uniforme de esgrima y me llamó mucho la atención; después me encantó este deporte porque combina dos habilidades: inteligencia y destreza”, afirma Juan Andrés Castillo, un joven de 16 años de edad, esgrimista y nueva promesa de esta disciplina en Cajicá.

 

La esgrima es un deporte de contacto en el que se enfrentan dos contrincantes debidamente protegidos por un uniforme especializado, compuesto por una careta, un peto, guantes y pantalón -semejando un traje espacial- con el objetivo de tocar al otro con un arma blanca. El deporte se divide en tres modalidades que aporta el instrumento: sable, espada y florete.

 

Considerado el deporte de la realeza, la esgrima era el pasatiempo de príncipes que lo practicaban de forma activa, como una demostración individual de poder bélico; un deporte con clase al que solo podían acceder los burgueses en el medioevo y personas de “sangre azul”. Aunque hoy es un poco accesible para todos los interesados, no se puede negar que este deporte tiene cierto misticismo, bien narrado en novelas antiguas de caballerías, por su magia innata característica de la edad media.

 

Club de Esgrima Templarios de Cajicá

 

El entrenador de Juan Castillo y su hermana desde que tenían 6 años es Ismael Pantoja Marín, un instructor de la Fundación Club de Esgrima Templarios de Cajicá, para quien la esgrima fue un escalón que le permitió realizar sus estudios por medio de becas del Ejército Nacional, lo que lo impulsa a ser profesor apasionado de esa disciplina competitiva, ya que como dice: “trato de que mis estudiantes consigan oportunidades como yo las tuve, y salgan adelante gracias a este hermoso deporte”.

 

La Fundación es respaldada por el Municipio de Cajicá y suministra ayudas a algunos de sus mejores representantes: “como no todo el presupuesto alcanza para apoyar a todos los deportistas, se apoya más que todo para los deportistas que están en la élite y que dan mejores resultados”, precisa Ismael Pantoja, quien se muestra de paso muy agradecido con el Municipio.

 

Juan Castillo participó en el último Mundial de Esgrima cadetes y juveniles Verona, Italia, torneo en el que estuvo cerca de coronarse campeón, crédito que le ayudó para formar parte de la selección Colombia de Cadetes Juvenil, un paso importante para su carrera y para Cajicá, municipio que cada vez logra destacar deportistas de alto rendimiento en varias disciplinas.